El artista francés de Sylvain Marc realiza esta escultura en mármol en 2002, manejando la materia hasta extraer sus máximas posibilidades.
La obra se estructura a través de una línea ondulada otorgando cierta plasticidad al material con el que está hecha.
El artista también ha querido impregnar a su obra de cierto dinamismo, mediante el ligero movimiento ascendente y descendente que producen las dos ondas realizadas en diferentes alturas.